30 de mayo por CADTM Europe
En los comicios del 6 de mayo 2012, los electores griegos castigaron a las fuerzas de la coalición que aplicaron los planes de austeridad y se sometieron a las órdenes de la Troica (FMI, BCE, y Comisión Europea). Los partidos Nueva Democracia y Pasok pagaron con el descenso de sus votos su total sumisión a los acreedores de Grecia. El LAOS, partido de extrema derecha y miembro de la coalición que estaba en el poder prácticamente ha desaparecido de la escena pública.
El CADTM felicita al pueblo griego que, sin desfallecer, manifiesta desde mayo de 2010 su oposición a las violaciones de los derechos económicos, sociales, civiles y polÃticos que le infligen con el pretexto del reembolso de una deuda ilegÃtima a bancos y otras instituciones, verdaderos responsables de la crisis internacional. Después de haber realizado más de una docena de huelgas generales, innumerables manifestaciones y ocupaciones de lugares públicos, en la primavera de 2012, la población griega ha utilizado las urnas para expresar su rechazo a las polÃticas de austeridad.
Syriza, la principal coalición de la izquierda radical, se convirtió en la segunda fuerza polÃtica del paÃs, llevando a cabo una campaña con un programa que propone el abandono de las polÃticas de austeridad, la cesación del reembolso y una auditorÃa de la deuda pública griega. También demanda la modificación completa del Tratado de funcionamiento de la Unión Europea y de los estatutos del BCE, el restablecimiento de los salarios y de las pensiones fuertemente recortados debido a los acuerdos firmados con la Troica, una fiscalidad realmente distributiva, una auditorÃa de los bancos y la nacionalización de los que hayan recibido ayudas públicas y, finalmente, la eliminación de la inmunidad de los parlamentarios y de otros altos cargos públicos.
Su dirigente principal, Alexis Tsipras, tuvo el coraje de proponer este viraje de 180 º para poder avanzar hacia la justicia social y devolver a Grecia su dignidad, y esto atrajo a una parte importante de la población griega, que dio su voto a los candidatos y candidatas de Syriza. Son muchos los griegos que quieren que surja un gobierno que sea tan fiel al pueblo como los anteriores gobernantes lo fueron con los responsables nacionales e internacionales de la debacle europea. La mayorÃa del pueblo heleno quiere permanecer en la Unión Europea y en la zona euro pero al mismo tiempo exigen que sus derechos sean respetados. Esta es la opción que también defiende Syriza, que desea desbaratar los planes de la Troica y los banqueros.
Y hete ahà la razón por la que esta opción democrática es combatida activamente en el ámbito internacional y dentro del propio paÃs. Se trata de presentar al pueblo griego como un campeón de la irresponsabilidad, de la evasión fiscal, de la corrupción y de la pereza. Jefes de Estado y de gobierno de la UE han lanzado amenazas de sanción contra Grecia si el pueblo no eligiera lo «correcto». El CADTM denuncia esta campaña de intimidación que tiene por objetivo convencer al pueblo griego que debe renunciar a retomar su destino. Los poderosos medios de comunicación y el chantaje, puestos en marcha al servicio de este fin, también quieren convencer a los otros pueblos de Europa, y de más allá, de que no hay ninguna alternativa para las polÃticas impuestas por los defensores del sistema.
El CADTM recuerda que los discursos sobre la generosa ayuda que Grecia habrÃa recibido en el curso de los dos últimos años constituyen una enorme supercherÃa. En realidad, los pretendidos planes de salvataje rescatan a los acreedores, que, sin embargo, tienen una enorme responsabilidad en el endeudamiento de la nación helena. Los bancos europeos utilizaron parte del dinero público, inyectado con el fin de salvarlos de la quiebra en 2008-2009, en especular con la deuda griega y consiguieron enormes beneficios antes de empujar a Grecia hacia la grave crisis que está padeciendo.
Según el CADTM, todos los préstamos concedidos a Grecia desde mayo de 2010 son odiosos, y se los puede considerar nulos, puesto que constituyen una violación permanente de los derechos económicos, sociales, civiles y polÃticos de los ciudadanos y ciudadanas de Grecia.
La resistencia del pueblo griego muestra a los otros pueblos de Europa que es fundamental rebelarse contra una Unión Europea edificada para defender los intereses de las grandes compañÃas privadas y del 1 por ciento más rico de su población. El CADTM considera que se debe refundar la Unión Europea sobre una base de solidaridad entre los pueblos, mediante un verdadero proceso democrático constituyente. Es fundamental abrogar los tratados que pusieron el proceso de integración europea al servicio de los intereses privados y es necesario combatir el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEE) y el Pacto presupuestario en proceso de ratificación.
El CADTM se compromete a proseguir sus esfuerzos con todas las fuerzas solidarias para continuar apoyando al pueblo griego y por una alternativa radical a la UE y a las polÃticas que la dominan. El CADTM refuerza su participación en iniciativas ciudadanas de auditorÃa de la deuda pública que están naciendo en un número creciente de paÃses europeos, en Túnez y en Egipto, especialmente a través de la Red Internacional de AuditorÃas Ciudadanas de la Deuda (ICAN, International Citizen Audit Network) creado en abril de 2012 |1|. Estas auditorÃas ciudadanas son una herramienta valiosa para la reapropiación colectiva de los asuntos públicos y para la construcción de alternativas que favorezcan a los pueblos.
El CADTM hace un llamamiento a todos los movimientos sociales a unir sus esfuerzos para sostener y llevar conjuntamente la esperanza que constituye el surgimiento de alternativas arraigadas en las resistencias, comenzando por la del pueblo griego.
Construir juntos una movilización europea contra la deuda ilegÃtima, los planes de austeridad y el Pacto presupuestario, en solidaridad con el pueblo griego y con los otros pueblos agredidos, representa la respuesta adecuada para permitir una verdadera transformación social y una ruptura con el neoliberalismo.
Traducido por Griselda Pinero

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